¿Es posible ejercer la abogacía y ser feliz?

¿Es posible ejercer la abogacía y ser feliz?


El pasado lunes me inicié como profesora de CUNEF con alumnos de primero de Derecho y durante la primera clase les pedí que explicaran por qué habían elegido esta carrera. Aproximadamente el 80% resultó ser familiar en primer grado de un profesional del Derecho. Y es que, en efecto, hay un altísimo porcentaje estudiantes de Derecho que siguen la tradición familiar, como si de un gremio medieval se tratara. Y esto me hizo preguntarme: ¿habrán reflexionado suficientemente sobre su verdadera vocación?

En1976 Mihaly Csikszentmihalyi introdujo, en un artículo publicado en “Journal of Humanistic Psychology”, la teoría del flujo o teoría de la experiencia óptima que describe ese estado. Todos lo hemos sentido alguna vez cuando logramos estar completamente absortos en una actividad: el tiempo vuela y el disfrute de lo que hacemos es tan grande que nos hace olvidar todo lo demás. ¿Te suena? ¿Recuerdas cuándo fue la última vez que te has sentido así? ¿Fue trabajando o quizás haciendo otra actividad? Está científicamente demostrado que quienes sienten el flujo en su actividad laboral, viven con felicidad su profesión. El flujo es lo que hace que los desafíos, dificultades, conflictos o problemas no se vivan de forma desagradable, sino como parte de una experiencia que permite el crecimiento personal.

En este sentido, tener en el trabajo la sensación de fluir debería ser el objetivo de todos nosotros, que podemos ser si nos lo proponemos “diseñadores de nuestro futuro”. Eso es lo que sostienen los autores del bestseller Designing Your Life, Bill Burnett y Dave Evans, que además ofrecen uno de los cursos más escogidos por los estudiantes de la Universidad de Stanford.  Burnett y Evans afirman que las personas no tenemos una sola vocación, ni hay un plan de vida perfecto y por eso, necesitamos ser diseñadores de nuestras vidas. Ellos han desarrollado una metodología para hacerlo, basada en la metodología design thinking y dentro de ella sobre todo en la fase del prototipado y testeo aprovechando nuestra red de contactos.

El significado de abogar, raíz del término abogado, es para la RAE Defender en juicio, por escrito o de palabra. Se defiende algo que ha sido atacado. La propia definición de la profesión de abogado nos da pistas importantes sobre su función y lo que ella conlleva: la defensa, intermediación e intercesión en conflictos de intereses.  El abogado en efecto vive en un “mar de conflictos e intereses” del que a menudo resulta difícil evadirse, pero no tiene por qué ser, para aquél que es capaz de fluir en él, un problema, sino un desafío a abordar con coraje.  Es cierto que podríamos analizar el término de forma inversa, resaltando la admirable labor que realizan los profesionales del Derecho defendiendo los intereses de sus clientes, tendiendo el hilo de Ariadna para permitirles salir del laberinto del intrincado sistema legal y así ocurre en efecto en muchos casos, lo que hace grande la profesión de abogado y feliz a quien la ejerce.

Además, el abogado actúa en un ecosistema dominado por normas y procedimientos, el sistema legal, cuya complejidad aumenta de forma exponencial, requiriéndole continuo estudio y generándole, con frecuencia, desconfianza e inseguridad y abrumándole con plazos y fechas, que casi siempre son demasiado cortas.

Así las cosas, en el hábitat natural del abogado dominan los citados “microorganismos”: el conflicto, la lucha, la desavenencia, el problema, la sanción, la pena… Ninguno de estos términos invita al optimismo, a la alegría o celebración, sino todo lo contrario y, sin embargo, para algunas personas, no hay nada más gratificante que trabajar en un contexto de esta naturaleza.  Las subidas de adrenalina que produce cerrar con éxito una negociación, encontrar un argumento irrefutable o una solución jurídica innovadora, defender en juicio con éxito una posición o ganar un pleito producen satisfacciones extraordinarias. Pero ¿son suficientes esos “subidones” como contrapeso a todos los retos y dificultades que encuentran los abogados a diario debido a razones como las ineficiencias del sistema judicial, la creciente conflictividad de la sociedad y del nivel de competencia del sector o la aversión de muchas organizaciones de su sector a hacer efectiva la inclusión y la diversidad?

En búsqueda de la felicidad: hay esperanza

Posiblemente uno de los artículos que mejor ha tratado este binomio de abogacía y felicidad es el que publicaron Martin EE. Seligman, Paul R. Verkuil y Terry, H. Kang bajo el título “Por qué los abogados son infelices”. En él señalaban tres factores que  explican la dificultad que tiene este gremio para ser feliz en su trabajo: (a) pesimismo, (b) escaso poder de decisión, y (c) naturaleza de “juego de suma cero” de la profesión. Aunque el artículo es muy interesante, no todo lo que en él se dice es extrapolable a nuestro país pero sí lo es posiblemente el pesimismo como característica, el escaso poder de decisión de muchos abogados y que el resultado de su trabajo tenga naturaleza de “suma cero”, con lo que ello conlleva según los autores.

Por su parte,  Larry Richard, en su famoso artículo Herding Cats  nos descubrió el individualismo como rasgo típico del abogado. Hoy, la sociedad, la economía y el Derecho requieren de otro tipo de abogacía, colaborativa, integradora, empática y simpática y capaz de trabajar en equipo, con profesionales de otras disciplinas. Disciplinas y metodologías como el Derecho colaborativo, la mediación; el design thinking; la UX (experiencia de usuario) nos abren a enfoques nuevos más adaptados a esas nuevas necesidades y que nos hacen más felices, pues fomentan la creatividad, la cocreación, el acuerdo y el consenso, la sociabilidad y el trabajo en equipo.

El concepto japonés IKIGAY, según explican Héctor Garcia y Francesc Miralles en su obra “Ikigay” podría traducirse como “la felicidad de estar siempre ocupado”. Estos dos autores estudiaron la razón de la longevidad de los habitantes de la localidad de Ogimi en la isla japonesa de Okinawa y descubrieron que tener un ikigay es la razón que la explica y que ese ikigay se asienta sobre vida con sentido, sentido de pertenencia, trabajo en equipo y ayuda mutua. El IKIGAY se representa a través de un diagrama con cuatro círculos.  Cada uno de ellos representa la respuesta de cada individuo a las siguientes preguntas: ¿Qué necesita hoy el mundo?, ¿En qué eres bueno? ¿Qué amas hacer? ¿Por qué te pueden pagar? Si nunca has reflexionado sobre tu IKIGAY te invito a hacerlo.

Reflexionar sobre lo que te hace fluir y te motiva es también interesante: ¿Qué tipo de actividad te hace fluir? ¿Cuántas horas de actividad diaria dedicas a cosas con las que disfrutas mucho? ¿Cómo repartes ese bien escaso que es el tiempo? ¿De uno a diez como te puntuarías en salud, dinero, amor y trabajo? ¿Tienes ya una lista de sueños que quieres hacer antes de morir? Y si la tienes, ¿Cuántos has hecho realidad y cuáles aún no? ¿Dedicas recursos a lograr tus sueños aún pendientes?

En conclusión, la felicidad se apoya en pilares como hacer algo que realmente te gusta, tener una vida de calidad, sin stress y donde vida personal y profesional estén en equilibrio. La abogacía requiere a quienes la ejercen superar retos como los analizados: haber escogido una carrera por tradición, no por convicción o vocación; trabajar en un ambiente competitivo, complejo, exigente y dominado por el conflicto y sus consecuencias, pero hay esperanza. Ser un abogado feliz puede no ser fácil, pero hay herramientas para lograrlo. Primero, ser consciente de las características del entorno donde trabajamos, aceptando los retos derivados de ejercer una profesión que vive del conflicto, en un sistema complejo, ineficiente y que hace resistencia al cambio y segundo, adquirir la competencia necesaria para ser poder diseñar tu futuro y evitar que sea el futuro el que te diseñe a ti y que diseñe un ABOGADO INFELIZ.


María Jesús González-Espejo  

CEO del Instituto de Innovación Legal y coach certificada por Design Your Life

She is jurist passionate for law and an expert in artificial Intelligence, Innovation in law and Legal Tech and pioneer in the introduction of Legal Design Thinking in Spain. She is devoted to advising law firms, legal professionals and organisations of the legal sector in digital transformation from www.innovationinlawstudiesalliance.org and www.institutodeinnovacionlegal.com She is also a prolific author and frequent speaker and teacher in these fields: strategic planning, digital transformation, legal tech, marketing, communications and people and knowledge management. Top Women in Legal Tech by ILTA and Top 100 leading Women and Inspiralaw women by Iberian Lawyer.

Jurista apasionada del Derecho y experta en inteligencia artificial, innovación legal y Legal Tech e introductora del Legal Design Thinking en España.  Actualmente dedicada al asesoramiento en transformación digital a empresas, profesionales y organizaciones del sector legal desde www.innovationinlawstudiesalliance.com y www.institutodeinnovacionlegal.com. Es también una prolífica autora e imparte conferencias y formación muy a menudo sobre:  planificación estratégica, transformación digital, legal tech, marketing, comunicación, RRHH y gestión del conocimiento. Top Women in LegalTech por ILTA, Top 100 Mujeres líderes e Inspiralaw por Iberian Lawyer.


El Instituto de Innovación Legal es una consultora especializada en el asesoramiento en innovación, transformación digital y LegalTech. Entre nuestros clientes se encuentran sobre todo despachos de abogados y asesorías. También trabajamos para universidades e instituciones públicas. Nuestro objetivo es ayudarles a ser organizaciones más eficientes, innovadoras, eficaces y exitosas. El equipo lo conformamos consultores con amplia experiencia y conocimientos en la gestión de empresas de servicios profesionales, que hemos adquirido sobre todo apoyando a organizaciones del sector legal y que nos gusta compartir con quienes necesitan nuestro apoyo, ya sea en proyectos concretos o en la gestión diaria de sus organizaciones.  Estos servicios incluyen actividades de formación, información, consultoría y organización de eventos.

Instituto de Innovación Legal is a consultancy firm specialising in innovation, digital transformation and LegalTech. Our clients include mainly law firms and consultancies. We also work for universities and public institutions. Our goal is to help them become more efficient, innovative, effective and successful organisations. The team is made up of consultants with extensive experience and knowledge in the management of professional services companies, which we have acquired mainly by supporting organisations in the legal sector and which we like to share with those who need our support, whether in specific projects or in the day-to-day management of their organisations. These services include training, information, advising and event organisation.


Este artículo fue publicado originalmente en Iberian Lawyer. Aquí te dejo el link a la web donde puedes descargarte la revista en versiones española e inglesa:

Atención: En la versión española el artículo está en las páginas 163 y 164 y en la inglesa está en las páginas 162 y 163. Puedes llegar a ambas páginas desde la del índice que hay al principio, que tiene un link a los artículos.

Gracias Desiré Vidal y Aldo Scaringella por contar conmigo una vez más para hablar de cosas importantes: las personas, sus vidas, su felicidad.


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